miércoles, 14 de octubre de 2020

La esclavitud en las colonias europeas (y 8)

Lincoln pudo usar su habilidad para combinar los intereses de los muy ricos y los de los negros en un momento en el que esos intereses se encontraron. Y pudo vincular estos dos intereses con los de un sector creciente de americanos: los nuevos ricos blancos, de clase media, con sus ambiciones económicas e inquietudes políticas. (Zinn 2005)



El sur de los Estados Unidos, si bien  producía una amplia gama de bienes de consumo (azúcar, arroz, tabaco, maíz), tenía su economía centrada muy especialmente en el cultivo de algodón , que si en 1800 producía 320.000 balas, en 1861 eran 4.000.000. Y la mano de obra estaba compuesta por esclavos negros, cuyo número, en ese mismo periodo, había pasado de medio millón a cuatro millones.
Así, aunque la importación legal de esclavos a los Estados Unidos quedó prohibida en 1808 y la esclavitud ilegalizada en numerosos estados a comienzos del siglo XIX, permaneció vigente en el sur hasta la década de los años 1860, cuando la enmienda 13 de la Constitución la declaró extinta. Pero la verdad es que no fue hasta el final de la II Guerra Mundial cuando se adoptaron medidas determinantes. No cabe duda que el proceso de Nuremberg tuvo sus secuelas; una, la citada, y otra, en Oceanía, el fin de la caza de aborígenes. Y es que resultaba sarcástico que los autores de estas actuaciones dilatadas durante siglos fuesen justamente la acusación de los supuestos crímenes de la Alemania Nacionalsocialista.
Por otra parte, si la esclavitud estaba prohibida en los estados norteños, lo era de forma nominal. Los negros libres no tenían la misma libertad que el resto de la población, hasta el extremo que, para 1860, los negros, para poder votar, debían demostrar la posesión de bienes por valor de 250 dólares, exigencia que no era aplicable a los blancos.
Es en estos años cuando se produce un rosario de supresiones nominales, tanto de trata como de esclavitud. Finalmente, la esclavitud había cambiado de nombre, y las actuaciones al respecto, también.

Entre 1818 y 1858 sucedieron fuertes enfrentamientos entre la población sureña de Estados Unidos y los pueblos seminoles (indígenas y afrodescendientes) de la Florida. Las personas estadunidenses intentaron capturar a las esclavizadas que habían escapado e impedir nuevas fugas, a la vez que intentaban adueñarse de territorios más fértiles. Los resultados de estas guerras fueron el desplazamiento de los seminoles y mascogos hacia reservas indígenas en otros estados, por ejemplo, Oklahoma, y la anexión de los territorios de la Florida a la nación del norte.(velázquez 2012: 30)

Para completar la parodia, en 1821 Se constituye en Inglaterra la Sociedad Antiesclavista, presidida por  William Wilberforce, y el mismo año, la American Colonization Society desembarca en la Costa de los Granos el primer cargamento de negros libres que dio origen a Liberia.
Pero esa libertad no pasaba de ser una parodia, pues ni  Locke, ni Voltaire, ni Diderot, ni Rousseau, ni por supuesto Wilberforce y tantos otros materialistas que se manifestaron contra la institución esclavista, sentían otra cosa que desprecio por quienes estaban sometidos a ella, a quienes con dificultad les reconocían su condición de persona.
Por otra parte, no debemos olvidar que el movimiento abolicionista se centró en el ámbito atlántico, pero justo en ese momento, además de la esclavitud de los súbditos británicos que estaban siendo transportados a Australia y Nueva Zelanda, estaba muy presente en la India, siendo que en 1833 el parlamento británico rechazó aplicar la abolición en estas colonias.
Para la década de 1840, la India continuaba con un régimen esclavista, con un intenso tráfico al amparo de la corona británica.
Y en los Estados Unidos también seguían jugando con dos barajas.

Era el gobierno nacional el que, a la vez que aplicaba tímidamente la ley que tenía que acabar con el comercio de los esclavos, aplicaba sin contemplaciones las leyes que fijaban el retorno de los fugitivos a la esclavitud. Fue el gobierno nacional el que, durante la administración de Andrew Jackson, colaboró con el Sur para eliminar el envío de literatura abolicionista por correo en los estados sureños. Fue el Tribunal Supremo de los Estados Unidos el que declaró en 1857 que el esclavo Dred Scott no podía exigir su libertad porque no era una persona, sino una propiedad. (Zinn 2005)

No en vano, Jackson era negrero, especulador inmobiliario,y exterminador de indios.
Pero la historia de la esclavitud inexorablemente estaba encaminada a  sufrir un cambio radical y casi inmediato: En 1863 Holanda suprimió la esclavitud en sus colonias americanas; dos años después quedó abolida en todo el territorio de los Estados Unidos, y en 1873 Inglaterra impuso al sultán de Zanzíbar el fin de la trata; en Cuba se suprimió en 1880, y en Brasil en 1888.
Y los métodos de la Edad Moderna siguieron usándose mientras se convertían en los nuevos métodos actualmente vigentes. Así, destaca la actuación de Bélgica en el Congo llevada a cabo hasta 1914.

Las plantaciones de caucho y los ferrocarriles de la Asociación Internacional fueron construidos con trabajo esclavo y las ganancias iban directamente a los bolsillos del rey Leopoldo II. Fue tal la rapacidad de su régimen que el coste en vidas humanas debido a los asesinatos, el hambre, la enfermedad, la reducción de la fertilidad, ha sido estimado en diez millones de personas, la mitad de la población existente. (Ferguson)

texto completo: https://www.cesareojarabo.es/2019/09/la-esclavitud-en-las-colonias-europeas.html

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