viernes, 20 de noviembre de 2020

EUROPA Y EL DESCUARTIZAMIENTO DE ESPAÑA (3)

El 4 de mayo de 1702 tras la muerte de Guillermo de Nassau, ascendía la reina Ana al trono de Inglaterra, quién, conforme señala Vicente Bacallar y Sanna, modificó los pactos de la liga en el sentido de que “se reservaron para si los ingleses a Menorca, con Puerto Mahón, Gibraltar y Ceuta, y casi la tercera parte de las Indias; y la otra tercera parte, con una barrera a su arbitrio en Flandes, se ofreció a los holandeses; al Emperador, el Estado de Milán, pero incorporado en los estados hereditarios como feudo imperial; lo demás de la Monarquía española y lo que quedaba de la América se dejaba al rey Carlos.”



A la par, y encontrándose Felipe V en la campaña de Italia, en 1702, señala Narciso Felíu de la Peña que “publicaron algunos vn Manifiefto, y Carta Exortatoria á los Efpañoles, del Principe de Darmftad en nombre del Señor Emperador Leopoldo, y de fu Hijo Carlos Tercero legitimo Rey de Efpaña, mañifeftando á los Amigos, y Afectos à la Auguftifíima Cafa de Auftria, el indubitable Derecho á la Succeffion de la Monarquía de Efpaña, para qué concurrieffen á la libertad de la Patria.”

En Mayo de 1702 la Gran Alianza de la Haya declaró la guerra a España y a Francia. “La guerra de Alemania había sido declarada en la Dieta de Ratisbona, y publicada el mismo dia en Londres, Viena y la Haya (15 de Mayo de 1702), contra Luis XIV y Felipe V, como usurpadores del trono de España.”

Pero el resultado no sería inmediato. Tardarían casi tres años en obtener algún resultado. Señala Andrés Cassinello que “en junio de 1705, los caudillos austracistas catalanes firmaron en Génova un acuerdo con los ingleses, según el cual, Cataluña se comprometía a luchar a favor del pretendiente austriaco con la ayuda militar inglesa. En octubre de ese año las tropas del archiduque Carlos pusieron sitio y conquistaron Barcelona.”

El 9 de marzo de 1704 llegó el archiduque Carlos a Lisboa, desde donde instó al levantamiento contra Felipe V, contando con el apoyo de 14.000 soldados anglo-holandeses, a lo que éste respondió declarando la guerra a Portugal, lo que acabó siendo un paseo militar en el que tomó prisioneros a seis mil soldados británicos… y no se consiguió ningún objetivo estable. A mediados de Julio acababa la campaña, improductiva, con grandes fiestas el Talavera.

Por su parte, el pretendiente “Carlos III”, y como nos recuerda el historiador contemporáneo Nicolás de Jesús Belando, había prometido fragmentar España . Lo menos lesivo hubiese sido la cesión a Portugal de Galicia y de Extremadura así como grandes extensiones en el Río de la Plata.

Pero, como en tantas ocasiones, la actuación no pasó de lo anecdótico. El motivo, tal vez, no era otro que la dependencia de España respecto a los intereses foráneos. De hecho, en el curso de la guerra, la actitud de Francia demuestra que estaba usando a España como moneda de cambio; así, en 1707, y según señala José González Carvajal, Luis XIV ofreció “á Carlos la España y las Indias ó las provincias de Italia, según quisiera; el reconocimiento de la sucesión protestante a Inglaterra; una barrera en los Paises Bajos á los holandeses, y grandes ventajas de comercio para estas dos potencias.”  Como muestra de que el ofrecimiento era cierto, 20.000 franceses que estaban en el Milanesado cedieron el control del mismo al archiduque.

Abonando la idea indicada, señala Virginia León que “en 1708, Castellví afirmaba que «el peso de la guerra de Cataluña recaía en Inglaterra» (Castellví, 1726, t. III); a finales de año el enviado británico Stanhope advertía que no llegaría dinero hasta que se resolviese la cesión de Menorca, cesión que pretendía Gran Bretaña como pago por la ayuda económica que recibía el pretendiente.”  Naturalmente, se efectuó el pago, que se vería reflejado en el posterior Tratado de Utrecht.




TEXTO COMPLETO: http://www.cesareojarabo.es/2018/09/europa-y-el-descuartizamiento-de-espana.html

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