viernes, 6 de noviembre de 2020

LA REVOLUCIÓN CANTONAL (17)

El 26 de julio quedó restaurado el poder del Gobierno en Cádiz y, casi al mismo tiempo, fueron sometidas Murcia y Valencia. En Andalucía, quedaba vigente todavía el cantón de Málaga y el de Granada



Pero con ello no quedaba zanjado el problema en el resto de Andalucía…

El 29 de Julio zarpan desde Orán hasta Motril algunos oficiales del regimiento de Iberia que habían permanecido fieles al gobierno, aunque esto no evitará que en la madrugada del 31 de julio la flota cantonal mandada por el general Juan Contreras, compuesta por las fragatas Almansa y Vitoria llegara frente a las costas de Motril. (Anónimo)

Y ¿qué hacían las potencias extranjeras? Como hemos visto, no iba mal para ellas el conflicto español, haciendo que las bolsas europeas ganasen puntos (tengamos en cuenta que cuando se redacta este relato, las bolsas europeas pierden puntos por la indefinición de Inglaterra por permanecer en la zona euro) ; además, y aunque las potencias europeas permanecían militarmente expectantes ante los sucesos, el comandante de la fragata prusiana Federico Carlos, atendiendo al decreto del gobierno central de la república, ajustado al derecho internacional, que declaraba piratas a los buques al servicio del cantón, procedió a apresar el día 27 a la fragata “el Vigilante”, tras la expedición que había llevado a cabo sobre Torrevieja. Pero esta acción no fue realizada con el consentimiento del gobierno prusiano, por lo que finalmente fue devuelta al cantón, llevando a bordo al “capitán general” Tonete Gálvez, que fue recibido en olor de multitudes.

Posteriormente se supo, que el comandante de la Federico Carlos, hizo esta presa por su cuenta y sin conocimiento del embajador. Cuando se publicó el decreto de piratería, telegrafió a Berlín y las instrucciones que recibió de su gobierno, dejaba claro que los barcos prusianos no tomarían la iniciativa en el ataque, sino que se limitarían a defenderse si eran atacados por los insurrectos. Sin embargo el apresamiento del Vigilante, lo hizo el comandante antes de conocer estas órdenes (o tal vez fue una excusa diplomática), aunque el vapor, no fue devuelto a los insurrectos, sino al gobierno central, después de largas negociaciones.

Naturalmente, esa situación daba alas a los cantonalistas, que llevaban a efecto su actividad de piratería con plena impunidad. Y ateniéndose a la misma, el 29 de julio de 1873, las fragatas Victoria y Almansa  fondearon en las aguas de Almería, conminando a la población a entregar 100.000 duros, el tabaco existente y exigiendo la evacuación de las tropas. La población huyó de la ciudad mientras la guardia civil, carabineros y voluntarios se aprestaron a la defensa, siendo bombardeada el día 30 por orden de Contreras por espacio de una hora, todo a la vista de embarcaciones de guerra británicas y prusianas.

La lección que Almería recibió fue severa. Las tropas de desembarco se aproximaron hasta muy cerca del muelle a bordo de las cañoneras, y tirotearon valientemente a los soldados que hacían fuego desde las bocas calles. Las fragatas tuvieron que mantenerse a larga distancia, porque las condiciones de aquella playa las impedían fondear cómodamente. Nuestras pérdidas han sido insignificantes. El destrozo de los edificios de la ciudad fue algo importante. (Esta no es versión cantonal, sino centralista.) Almería quedó desierta, porque toda la gente de cuartos huyó. La enseña federal se ha cubierto de gloria. (Giménez 1875: 59)

El 30 de julio, y mientras era atacada Almería por las fragatas cartageneras, Gálvez y Pernas hacían una incursión terrestre en Orihuela. Con una fuerza de mil hombres hicieron batirse en retirada a los defensores, hasta que, llegando a la población se retiraron los atacantes tras recaudar 16.000 duros.

Los ojos del mundo entero estaban puestos, lógicamente, en los acontecimientos de España. Al respecto, en  telegrama reservado que la embajada de Paris enviaba el 31 de julio al ministro de Estado, Soler y Pié puede leerse:

El ministro de Negocios Extranjeros en la recepción de hoy me ha repetido que desea se restablezca el orden en España y pueda formarse un buen ejército. Le he asegurado que el Gobierno no omite medio alguno para conseguirlo y como prueba de ello le he dado las noticias comunicadas por VE. que publican hoy todos los periódicos. Al marcharme, y sin indicación alguna por mi parte, ha hecho alusión a la contestación de Lord Enfleid y le he dicho que es poco benévola para nosotros. Ha convenido en ello y yo he añadido que en ese punto tenemos más que agradecer al Gobierno francés y lo ha aceptado. Este ha hecho publicar en algunos periódicos que no abriga el pensamiento de miras ambiciosas ni de preferencia por tal o cual partido ni de combinaciones dinásticas: que observa respecto a España los deberes de buena vecindad facilitándole los medios de hacer respetar el orden legal y guardando a más estricta neutralidad”. (Toro 1997: 84)

Texto completo en papel de "el cantonalismo" en  https://www.facebook.com/elcantonalismo/

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