jueves, 31 de marzo de 2016 0 comentarios

La revuelta comunera III

Otra cosa opinaban contemporáneos de las comunidades, cuando: “no se guardó justicia ni había nadie que tuviese cosa segura ni quien osase salir de su casa de noche ni caminar de día. Robábase en público, forzábanse las mujeres, saqueábanse los lugares y era tanta la discordia y disensión que en un lugar y en una misma casa y entre padres e hijos se mataban sobre si eran comuneros o reales, y guay del que no decía ¡viva la Santa comunidad! Muchos había que si les preguntárades qué querían y qué cosa era la Comunidad, no les supieron decir, ni hacían más de irse al hilo de la gente. Los caudillos de esta furia popular (que así la podemos llamar) apellidaban libertad y prometían justicia, y jamás se vio en España tan dura servidumbre ni tanta iniquidad como la que con ellos se padecía”.
lunes, 28 de marzo de 2016 0 comentarios

ASPECTOS ECONÓMICOS EN EL PROCESO SEPARATISTA DE AMÉRICA (1)

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No cabe la menor duda, y más en estos tiempos, que la cuestión económica es un elemento esencial en el estudio de la historia de los pueblos. No obstante, tampoco cabe la menor duda que este aspecto ha sido considerado vil durante mucho tiempo y en muchos lugares, siendo el lugar por excelencia el Imperio Hispánico.

domingo, 27 de marzo de 2016 0 comentarios

Algunos apuntes sobre la Inquisición (2)

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Ubicándonos en el siglo XIV...

El malestar generado entre la población de Languedoc ante el cariz que estaban tomando las cosas favoreció la intervención de Pedro II de Aragón, que evitó una matanza de cátaros.
jueves, 24 de marzo de 2016 0 comentarios

La Pasión de Nuestro Señor revivida 2000 años después

                                   


Repasar la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo puede significar, no sólo para un cristiano, sino en general para una buena persona, una infinita manifestación de la injusticia y del sufrimiento de un inocente. Pero en un instante posterior, si se acaba meditando esas situaciones dolorosísimas, y se extrapolan a nuestros días, a nuestra vida cotidiana, el sentimiento es, si cabe, más doloroso.
miércoles, 23 de marzo de 2016 0 comentarios

Don Quijote, algo más que una novela (2)

                                   
Me permito aseverar que don Quijote de la Mancha no es un personaje literario en que Cervantes se explayase a su gusto, sino una meditada burla de un personaje histórico que murió el mismo año que nacía el propio Cervantes.
lunes, 21 de marzo de 2016 0 comentarios

Comentarios a la constitución europea (2)

                                        
En su artículo I-2, afirma que “La Unión se fundamenta en el respeto de la dignidad humana, la libertad, la democracia, el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos”, y yo me pregunto si ese respeto a la dignidad y a los derechos humanos es continuación de la actividad que, a lo largo de los siglos, han desarrollado los estados europeos a lo largo y ancho del mundo; En América, en Asia, en África, en Oceanía o en Europa.

sábado, 19 de marzo de 2016 0 comentarios

La conquista británica de España (XXII)

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No repasamos las vidas paralelas de todos los próceres, pero para terminar, podemos continuar con alguno de los que les siguieron inmediatamente los pasos.

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ANOTACIONES PARA UN ESTUDIO DEL PRISCILIANISMO (2)

                                
SOBRE EL ORIGEN DEL PRISCILIANISMO

Los agnósticos aspiraban a la ciencia perfecta, a la gnosis, y tenían por rudos e ignorantes a los demás cristianos. Llámanse gnósticos, dice San Juan Crisóstomo, porque pretenden saber más que los otros. Esta portentosa sabiduría no se fundaba en el racionalismo ni en ninguna metódica labor intelectual. Los gnósticos
miércoles, 16 de marzo de 2016 0 comentarios

La representación política en el Islam (2)

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Los “Hadiz” tienen gran importancia, porque hay cuestiones que no quedan reflejadas en el Corán, y que sin embargo son tenidas en cuenta para la ley islámica porque han sido transmitidas como tradiciones del profeta; cuestiones sobre las que Mahoma actuó u opinó de forma tácita. Para dar valor a estos “Hadiz”,que alcanzan valor de ley, se recurre a quienes los han relatado. Cuanto mayor sea la lista, mejor.

sábado, 12 de marzo de 2016 0 comentarios

La conquista británica de España (XXI)



Tras haber vendido y endeudado los territorios “liberados” a Inglaterra San Martin “la mano impura” regresó a Inglaterra donde fue homenajeado Se dedicó a vivir cómodamente en Europa con el dinero que los ingleses le habían dado El mismo año de Ayacucho, San Martín regresó a Inglaterra, y allí fue homenajeado.
viernes, 11 de marzo de 2016 0 comentarios

Idilia, una historia del futuro (2)


Andrés, hijo único de un matrimonio que a los tres años de su nacimiento se había divorciado, no había sufrido por ello, ni aún por el hecho de que un día su madre decidiese suicidarse, y su padre, tras esterilizarse, hubiese cambiado hasta cinco veces de pareja, una de ellas con una cabra macho.

El divorcio de sus padres, acto de su libérrima voluntad, no significó inconveniente, dado que el sistema se encargó de todas sus necesidades. En ningún momento le faltó asistencia de todo tipo, tanto alimenticia como de diversión y de formación profesional. Su felicidad era completa.
martes, 8 de marzo de 2016 0 comentarios

Sertorio, el primer separatista (2)

La Segunda Guerra Púnica comenzó el año 218 a. de C. y duró hasta el año 201. La presencia romana en Hispania había empezado antes, en los principios de la década del 230, y tras la primera Guerra Púnica, que no afectó a la Península Ibérica. La Segunda Guerra Púnica sí afectaría al territorio hispano.
domingo, 6 de marzo de 2016 0 comentarios

La rebelión de Paulo (II)

                


sábado, 5 de marzo de 2016 0 comentarios

Los Cátaros (2)



Intentando identificar el movimiento

El calificativo maniqueo aplicado a los cátaros es discutido por algunos investigadores, que afirman que el maniqueísmo es una religión distinta a la cristiana y no una mera desviación de ésta; según éstos, los cataros ignoraron los libros sagrados de los maniqueos, siendo que las reglas de vida, las fiestas y celebraciones, así como la misma la liturgia, se basaban en la doctrina cristiana, y que nada tenía que ver con los libros, las liturgias y la organización del clero de la religión maniquea.


Por otra parte, es común identificar cátaro con albigense. Sin embargo ‘cátaro’ es un apelativo que significa ‘puro’ y que, como tal, fue empleado por diferentes herejías (que por supuesto se consideraban los puros, los elegidos) para autodesignarse. Hay que señalar que, para lo que ahora nos ocupa, el nombre exacto que debemos utilizar es el de albigense, conociendo que también fueron conocidos por otros nombres; así, en Italia se les conoció como patarinos, y constituyeron entre los siglos XI y XII la más peligrosa herejía, no sólo dentro de la Iglesia sino también dentro de la sociedad civil.


Hablaremos de los indistintamente de los cátaros y de los albigenses, aunque éstos sean una rama de aquellos. El nombre de éstos últimos procede de Albi, en latín Albiga, la actual capital del departamento del Tarn, en Francia, y se trata de una secta neo-maniquea que tuvo su esplendor en los siglos XII y XIII.


El nombre de albigenses, que les dio el Concilio de Tours de 1163, prevaleció hacia el fin del Siglo XII y fue durante mucho tiempo aplicado a todos los herejes del sur de Francia. También se les llamó cátaros (katharos, puro).


La propaganda nos señala a los albigenses como pacifistas, pero la verdad es que las actuaciones de los albigenses no se regían por los principios llamativamente pacifistas de los perfectos, sus santones y padres espirituales; bien al contrario, las iglesias eran saqueadas, ultrajados los sacerdotes, y no bastaban las armas espirituales para contener a los barones del Languedoc. En vano los inquisidores Reniero y Guido, y el legado Pedro de Castelnau, excomulgaban a los sectarios e imploraban el auxilio del brazo secular. A tales exhortaciones respondía el conde de Tolosa, Raimundo, lanzando sus hordas de Ruteros contra las iglesias y monasterios, y se negaba a ayudar a los inquisidores en la persecución de la herejía.


En cuanto a los principios doctrinales, poco podemos decir, pues es  poca la documentación de primera mano y de procedencia cátara que ha llegado al alcance de los historiadores (con lo que a los aficionados a la historia lo que nos ha llegado no es sino alguna referencia): El "Libro de los dos Principios", el "Ritual Latino", el "Ritual Occitano", un fragmento del "Ritual de Dublín", y el "Anónimo".


Joaquín Guillén Sangüesa, en su “Guillermo de Tudela y la canción de la cruzada contra los albigenses” señala que entre todos ellos destaca el "Libro de los dos Principios", por ser el más importante y extenso. Las otras fuentes de las que disponemos proceden de la Inquisición: El "Registro de la Inquisición" de Jacobo Fournier, obispo de Pamiers (1318 - 1328), y el libro de un "Perfecto" cátaro convertido al catolicismo, Raynier Sacconi: "Suma de Catharis et Leonistis seu pauperibus de Lugduno".


El carácter dualista de los albigenses y su vinculación con otras iglesias disidentes que surgieron de forma simultánea en los Balcanes –el llamado “bogomilismo”- abonaron una amplia corriente historiográfica de tendencia católica que definía el catarismo como no cristiano por esencia y lo relegaba de una manera exclusiva a las influencias orientales.


Para esta corriente, y según señala Antoni Dalmau i Ribalta en su obra Els càtars: una veu silenciada, el dualismo absoluto del catarismo sería claramente irreconciliable con las tesis de la ortodoxia cristiana y tendría sus orígenes en el maniqueísmo surgido en el siglo III de nuestra era y en diversas sectas gnósticas. Hoy las cosas se ven radicalmente distintas. La evidencia de algunas diferencias insalvables entre maniqueos y cátaros respecto a diversas cuestiones esenciales han hecho concluir a la historiografía moderna que es incorrecto continuar tildando el catarismo como una herejía maniquea o neomaniquea.


Por otra parte, hay reivindicaciones de quienes hoy se definen como cátaros, que afirman:

1. La Montaña del Ruiseñor (cerca del Efeso antiguo) - este fue el lugar de la ultima residencia terrestre de la mismísima Maria, madre de Cristo. Allí Ella continuó transmitiendo las enseñanzas y verdades que trajo Cristo. Así, su mensaje de amor, lejos de morir, continuó extendiéndose y multiplicándose.

2. El teogamismo eslavo de los siglos I al IV. Andrés el Primer Llamado, discípulo de la Madre Divina (madre de Cristo) se dirige de la Montana del Ruiseñor a las tierras de los escitas y los eslavos. El trajo la espiritualidad hasta estas tierras y allí, a su vez, multiplico el mensaje de la divinidad potencial que todos somos. Durante algunos siglos, en el territorio de Rusia y las tierras contiguas de la Europa del Este, prosperó la espiritualidad antidogmática del amor puro. Su memoria se ha conservado en las leyendas secretas del pueblo ruso y en las escuelas espirituales de la Alta Edad Media que existían en los Balcanes y que sufrían represiones constantes por parte de la teocracia imperial de Bizancio.

3. El catarismo europeo de los siglos XI al XIV. Místicos y maestros espirituales de la espiritualidad eslava teogámica trajeron su doctrina a la Europa Occidental, donde una tras otra se formaron las escuelas de sus continuadores. De inmediato se sometieron a las persecuciones de los poderes católicos. A los cristianos verdaderos y auténticos (discípulos de la verdadera espiritualidad) les declararon partidarios del maniqueísmo -y les comenzaron a perseguir como herejes. La primera hoguera que encendieron en el Occidente fue en la frontera del año mil, supuso la represión de los católicos sobre la comunidad de los cataros. A pesar de ello, la espiritualidad del amor puro cautivaba los corazones de muchos pueblos y nació la base de una civilización única, que existió durante siglos en las costas del Mediterráneo.


Para los cátaros la iglesia católica y su organización, así como sus sacramentos y símbolos, son malignos. Y para referirse a ella la llaman La gran Babilonia, La basílica del diablo, etc. Niegan el dogma de la Santísima Trinidad, también rechazan el Antiguo Testamento y, del Nuevo Testamento, reivindican el de San Juan como el único verdadero.


Las tendencias historiográficas hoy existentes, algunas cargadas de lo que podríamos calificar como espíritu de los tiempos,[1] en tantas cosas parecidas a cualquier cosa que no sea cristiana, afirman que lo que opone finalmente el catarismo al catolicismo, más que una divergencia dogmática y teórica entre monismo y dualismo, es una divergencia de práctica sacramental – bautismo del Espíritu o eucaristía- entre dos iglesias cristianas que tanto la una como la otra pretendían recibir de Cristo el poder y el gesto de la salvación de las almas y que, eso sí, se excluían una a otra.


No obstante, si bien en menor escala que en lo tocante al conflicto social, a la lucha y a la represión, podemos hacernos una idea más o menos clara de algunos principios que no parecen abonar afirmaciones como la transcrita anteriormente.


Los albigenses afirmaban la coexistencia de dos principios opuestos entre sí, uno bueno, y el otro malo. El primero es el creador del mundo espiritual, el segundo del material.


El mal principio es la fuente de todo mal; fenómenos naturales, bien ordinarios como el crecimiento de las plantas, o bien extraordinarios como los terremotos, al igual que los desórdenes morales (guerra), deben serle atribuidos. Él creó el cuerpo humano y es el autor del pecado, que nace de la materia y no del espíritu. El Antiguo Testamento debe serle parcial o totalmente atribuido; mientras que el Nuevo Testamento es la revelación del Dios benefactor. Este último es el creador de las almas humanas, a las que el mal encerró en cuerpos materiales tras haberles engañado para dejar el reino de la luz. Esta tierra es un lugar de castigo, el único infierno que existe para el alma humana. El castigo, sin embargo, no es eterno; pues todas las almas, al ser de naturaleza divina, deben ser liberadas a la larga. Para llevar a cabo esta liberación Dios envió a la tierra a Jesucristo, quien, aunque perfectísimo, como el Espíritu Santo, es aun así una mera criatura. El Redentor no habría podido tomar un cuerpo humano genuino, porque de ese modo habría caído bajo el control del principio del mal. Su cuerpo fue, por tanto, de esencia celestial, y con ella penetró por la oreja de María.


Sólo aparentemente nació de ella y sólo aparentemente padeció. Su redención no fue operativa, sino solamente instructiva. Para disfrutar de sus beneficios, uno debía hacerse miembro de la Iglesia de Cristo (los Albigenses). Aquí abajo, no son los sacramentos católicos sino la peculiar ceremonia de los albigenses conocida como consolamentum, o “consolación”, la que purifica el alma de todo pecado y asegura su inmediata vuelta al cielo.


La resurrección del cuerpo no tendrá lugar, puesto que por su naturaleza toda carne es mala.


Así pues, la historia de la humanidad no es otra que la progresiva salvación de los espíritus caídos que, si no han recibido el Consolamentum en el momento de su muerte corporal, se ven obligados a lo que hoy llamaríamos sucesivas reencarnaciones.


En este sentido, el fin de esta historia de la humanidad –es decir, el fin de los tiempos-, se producirá, siempre según la doctrina de los cátaros cuando el último de estos espíritus seducidos por Satanás y alojado en la carne corruptible de un cuerpo humano pueda salvarse: “Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre” (Mateo 24,28). Y no habrá ni juicio final ni, muy significativamente ningún tipo de infierno, ya que el único infierno no es otro que este bajo mundo, que será destruido y volverá a la nada de donde surgió.


Según la teoría cátara, la muerte del nazareno, en caso de que muriera de veras, fue casi fortuita; desde luego no constituyó el extraordinario instante redentor de la historia que ha proclamado la Iglesia.


Los cátaros se mostraron a las poblaciones cristianas como unos predicadores (itinerantes y pobres individualmente) de la Palabra de Dios. En unos tiempos en que la Iglesia Católica solo citaba los textos sagrados en latín, con lo que, en principio, resultaban incomprensibles para el pueblo, los cátaros los tradujeron a la lengua romance.


El uso del matrimonio era para ellos más gravemente pecaminoso que el adulterio, el incesto, la homosexualidad o cualquier otro acto de lujuria, porque se ordena directamente la procreación de los hijos, lo cual es esencialmente demoniaco.

jueves, 3 de marzo de 2016 0 comentarios

La conquista británica de España (XX)

La conquista británica de España, XX

 “Todos los comandantes de la escuadra Sanmartiniana eran súbditos Ingleses”







 Juan Bautista Sejean


Lo dice Juan Bautista Sejean que “no deberíamos ser nosotros los satisfechos, los gratificados, los orgullosos por la campaña de San Martín en Sudamérica, sino los ingleses. No es casual que, al regresar a Londres en 1824, lord Duff lo haya homenajeado como a un compatriota que vuelve victorioso a casa, y de eso se trataba porque su labor militar y política sirvió al engrandecimiento del imperio, mejor dicho, del emporio de su majestad.”

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La conquista británica de España (XX)


ELDIARIODELAMARINA.COM

“Todos los comandantes de la escuadra Sanmartiniana eran súbditos Ingleses”

Lo dice Juan Bautista Sejean que “no deberíamos ser nosotros los satisfechos, los gratificados, los orgullosos por la campaña de San Martín en Sudamérica, sino los ingleses. No es casual que, al regresar a Londres en 1824, lord Duff lo haya homenajeado como a un compatriota que vuelve victorioso a casa, y de eso se trataba porque su labor militar y política sirvió al engrandecimiento del imperio, mejor dicho, del emporio de su majestad.”
martes, 1 de marzo de 2016 0 comentarios

UN REPASO AL GENOCIDIO (2)


Jacobinismo

En la mañana del 14 de Julio de 1789, “varias decenas de miles de personas, en una ciudad de 700.000 habitantes, (5 de cada 6, pertenecían al mundo popular urbano), y con un regimiento de guardias de 3.500 (desafectos al poder y aliados de las masas) para poner orden en las calles, los manifestantes se dirigieron a los Inválidos y a la Bastilla a conseguir armas, las tropas de la Bastilla dispararon y el resultado fue de 98 muertos y 73 heridos. A las cinco de la tarde la Bastilla se había rendido, ya que soldados que defendían las instalaciones, con las armas de artillería, se habían pasado al lado de los manifestantes. En esos momentos, sólo había 7 presos, de los cuales 2 estaban locos. Los soldados defensores leales fueron fusilados en represalia y el gobernador alcaide de la prisión Launay, fue degollado.”


Era el principio de la gran masacre. La burguesía se organiza, organiza un parlamento, y el tiempo pasa muy deprisa. Ya nada será igual. Pero el parlamento no se pone de acuerdo, y las masas se organizan al margen. El poder de las masas se desboca, y los “representantes populares” manipulan la situación, en un totum revolutum que crea una corriente de alcantarilla que todo lo traga. En esa situación, “El decreto de 26 de Agosto de 1789 concedía a los religiosos 15 días para abandonar Francia. Millares de sacerdotes –tal vez 25.000– se pusieron en ruta hacia los países extranjeros, en los que no encontraron siempre una acogida cordial y solícita."

Los religiosos que se quedaban, lo hacían a título de servidores de la revolución, sometiendo los principios éticos y religiosos a las órdenes del poder establecido, de la anarquía. Por su parte, los sacerdotes que se mantenían fieles a la doctrina y no habían huido de Francia serían conocidos como “refractarios”, y perseguidos hasta ser ejecutados.

“Sacerdotes refractarios, que eran conducidos a la prisión de la Abadía, fueron asesinados, durante el camino, por su guardia de escolta, compuesta de federados marselleses y bretones. Sólo uno de entre ellos se salvó, el abate Sicard, maestro-instructor de los sordomudos, reconocido por uno de los hombres de la multitud que rodeaba a los prisioneros. Una banda, formada por tenderos y artesanos, federados y guardias nacionales, todos en mezcolanza, se dirigieron a los Carmelitas, en donde estaban encerrados numerosos sacerdotes refractarios. Éstos fueron inmolados a golpes de fusil, de picas, de sable y de palos. Luego, al anochecer, les tocó el turno a los prisioneros de la Abadía. Aquí el Comité de Vigilancia del Ayuntamiento intervino: «Camaradas, se os ordena el juzgar a todos los prisioneros de la Abadía, sin hacer excepción, salvo sólo el abate Lenfant, al que pondréis en lugar seguro.» El abate Lenfant, antiguo confesor del rey, tenía un hermano que pertenecía al Comité de Vigilancia del Ayuntamiento. Un simulacro de tribunal, presidido por Stanislas Maillard, fue improvisado. Maillard, teniendo en sus manos el libro registro de la prisión, llamaba a los en él comprendidos e interrogaba a los comparecientes; consultaba, luego, la pena con sus asesores; en caso de condena, Maillard gritaba: «¡Dadle suelta!» y las víctimas salían y se iban hacinando en el exterior. Pétion, que estuvo en la Force el día 3 de septiembre, nos cuenta que «los hombres que juzgaban y los que ejecutaban lo hacían con la misma seguridad que si las leyes les hubieran llamado a llenar tales funciones. Me hacían notar y alababan –dice– su justicia y la atención que prestaban a distinguir los inocentes de los culpables y a tener en cuenta los servicios que cada uno de los juzgados hubiera podido haber prestado.» La matanza continuó los días siguientes en las otras prisiones: en la Force a la una de la madrugada, en la Conserjería en la mañana del día 3, luego en San Bernardo, en el Châtelet, en San Fermín, en la Salpêtrière, por último, el 4 de septiembre, en Bicètre. La embriaguez de matanza era tal, que indistintamente se daba fin a los presos por delitos comunes que a los de derecho político, a las mujeres que a los niños. Ciertos cadáveres, como el de la princesa de Lamballe, sufrieron afrentosas mutilaciones. La cifra de los muertos varía, según los diversos evaluadores, entre 1.110 y 1.400…Los periódicos girondinos –y en aquellos entonces lo eran casi todos– o hicieron la apología de las matanzas o alegaron en su favor circunstancias atenuantes…el secretario de Danton, Fabre de Églantine, hizo una calurosa apología de las matanzas y las presentó como ejemplo al resto de Francia”

TEXTO COMPLETO: http://www.cesareojarabo.es/2018/06/un-repaso-al-genocidio-texto-completo.html
 
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