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viernes, agosto 28, 2015 0 comentarios

El primero de los insurgentes, los irreductibles cristianos en la retaguardia del Emirato de Córdoba


Ciertamente muchos españoles cambiaron sus nombres hispanorromanos por nombres árabes,  sus vestimentas hispanorromanas por vestimentas árabes, pero su mente, su pensamiento, no pudo cambiar al compás de las vestimentas y de los nombres. 

Bien al contrario, los españoles de Al-Andalus, por las puras necesidades del invasor, debieron ocupar los lugares preponderantes en la cultura, ya latina, ya árabe; poetas, filósofos, escritores... españoles, con nombres árabes por necesidades de pura subsistencia y españoles de pensamiento, palabra y obra.

Pruebas dieron con las horribles matanzas de mártires cristianos habidas en Córdoba; pruebas que demostraron que el sentimiento nacional en los naturales de Al-Andalus no era menor que el de los compatriotas del norte; sentimiento que llevó al martirio no solo a quienes no habían renegado del cristianismo, sino aun a personas que habiendo abrazado el islam, a la hora de la verdad prefirieron renunciar a Mahoma y morir abrazando la cruz.

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lunes, mayo 04, 2015 0 comentarios

Los Mártires de Córdoba: La persecución mahometana en la "culta" Al-Andalus (que no España).






miércoles, abril 15, 2015 0 comentarios

El mito de la tolerancia musulmana en Al-Ándalus

La trata de esclavas es consubstancial a la historia del Islam

Paradigma obligado en estos tiempos de crisis identitaria en que el modelo multicultural es cada vez más contestado por la simple realidad de las cosas, la representación de un Al-Ándalus soñado en el cual habrían convivido armoniosamente musulmanes, judíos y cristianos es una pura invención que sirve para justificar la islamización actual de España.

Está el mito y están los hechos históricos. La ocupación musulmana de España fue jalonada en toda su extensión de cargas y discriminaciones contra los no musulmanes debido al estatus de dhimmis de los conquistados, de saqueos y persecusiones, de violencias sin número, de opresión continua contra los autóctonos cristianos.

La represión y las brutalidades cometidas contra los cristianos fueron constantes durante los casi 8 siglos de dominio islámico de la península. Un botón de muestra: en el año 796 tiene lugar una terrible represión contra la revuelta de los cristianos en Córdoba. 20 000 familias toman el camino del exilio. En el año 815 Abdel Rahman II promulga en Córdoba un edicto que castiga con la muerte a los blasfemadores contra el islam y mete en prisión a todos los jefes de la comunidad cristiana de la ciudad. El año siguiente tiene lugar la depuración de la administración de sus elementos cristianos, así como la destrucción de todas las iglesias construídas después de la conquista árabe.
viernes, abril 10, 2015 0 comentarios

Árabes y bereberes, acérrimos enemigos, encontraron en el levantamiento de los españoles el motivo de su unión. Juntos volvieron a ejercer de matarifes,

Árabes y bereberes, acérrimos enemigos, encontraron en el levantamiento de los españoles el motivo de su unión. Juntos volvieron a ejercer de matarifes, no ya con los soldados españoles en armas, sino con la población pacífica, en concreto en los centros cristianos más importantes… y acomodaticios: Elvira y Sevilla, que previendo la persecución, se habían manifestado sumisos al emir y habían pactado con los árabes maaditas y con los bereberes, acérrimos enemigos de los yemenitas.

Comenzó la guerra civil entre los invasores, y naturalmente las consecuencias recayeron sobre los españoles; ben Gálib, que había ofrecido sus servicios al emir con el objetivo de defender a los españoles, fue traicionado y asesinado para satisfacer a sus opositores yemeníes, lo que ocasionó un levantamiento en Sevilla, donde los sublevados, el 9 de Septiembre de 889, asaltaron el alcázar del gobernador de Sevilla y acometieron el palacio del príncipe Mohamed, donde fueron masacrados. Durante el año 881, la situación en Elvira se hizo de todo punto insostenible, pues los cristianos y los muladíes, exhaustos por los abusos cometidos sobre ellos, imposibilitados ya para aguantar los desplantes y la prepotencia de las tribus beréberes, se habían sublevado contra el gobernador, que efectuaba una feroz represión sobre la población española, martirizando a cristianos y muladíes bajo la acusación de traición y rebelión, y se estaba produciendo una persecución como la que anteriormente se había producido en Córdoba. Los españoles tomaron el Albaicín, pero finalmente fueron puestos en fuga. La masacre no se llevó a efecto porque en esos momentos llegaba Omar, que frenó de manera violenta a los árabes, y dejó pacificada la ciudad bajo el mando de un subordinado de Mohamed I, Said ben Chudi , que si por una parte era amigo de Sauar, por otra era comedido en sus actuaciones. Finalmente, los iliberritanos darían muerte a su carnicero Sauar en una emboscada.


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lunes, marzo 30, 2015 0 comentarios

El alzamiento patriótico de Omar Ben Hafsún es la prueba de que la convivencia pacífica de las tres culturas en Al-Andalus es un mito


Jamás existió "la feliz convivencia de las tres culturas", tal como repite el discurso políticamente correcto. El Islam se comportó con las otras dos culturas, la judía y la cristiana, con dos conductas que iba alternando: la presión y la represión.

Cuando Omar Ben Hafsún se alzó, el hartazgo entre la población hispana y berberisca hacía tiempo que estaba colmado. Sólo hacía falta el héroe, porque mártires ya los había habido por millares.
El mito de las tres culturas sólo es un recurso de políticos actuales anclados en el pensamiento Alicia, según feliz expresión del catedrático Gustavo Bueno. El mito de las tres culturas únicamente sirve para el desarme y la entrega de Occidente en manos de unos fanáticos teócratas. La historia lo niega, pero pese a ello ese sentido frívolo de la existencia que caracteriza a todos los tiempos de decadencia hace que se repita como un tópico sin saber qué se está diciendo, sin base documental alguna.

En "El primero de los insurgentes", Cesáreo Jarabo Jordán recoge lo que las mismas crónicas árabes decían del caudillo hispano, pues son los árabes quienes han dejado los principales testimonios de este héroe hispano cuya mayor prueba de su delito descubrieron al desenterrar su cadáver y comprobar que había sido inhumado conforme al rito cristiano. Su cadáver fue crucificado entre un perro y un cerdo en Córdoba y su hija sería mártir años después a manos del "culto" Abderramán.

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